| Jueves 01 de Julio del 2010 | Agencia CRÍTICA |
La sucesión con rumbo a la Casa Jalisco del 2012 ya marca una nueva etapa y por lo evidente y las acciones se prepara el PAN Jalisco con una nueva estrategia, en donde la institucionalidad supera el gruperismo que le hizo daño en las elecciones del 5 de julio del 2009.
Esto se advierte en el posicionamiento y la postura del presidente estatal del partido blanquiazul Hernán Cortés Berúmen y en la manera en que se conduce su dirigencia, en un opuesto al hegemónico control que tenía su antecesor Eduardo Rosales.
Con Cortés Berúmen ya se dio esa apertura cuando se trató de la elección para el listado de candidatos a consejeros nacionales.
Esa elección fue planchada democráticamente con acuerdos previos y se repartieron las posiciones entre las grandes corrientes del gobernador Emilio González Márquez y el ex gobernador Francisco Ramírez Acuña, además de la inclusión de la tercer corriente de Tarcisio Rodríguez.
El PAN Jalisco se caracterizó durante los últimos 15 años por un gruperismo de tipo electorero y el valor del liderazgo era proporcional al número de votos “arrimados” por el “líder”.
Así se dieron casos en que la membresía del PAN pasó de clanes familiares a la de los compadrazgos políticos y de nómina.
Esos líderes de grupo eran el eje político de la democracia panista y los votos internos la moneda de cambio.
El asunto explotó en el 2009 cuando las membresías activas se inflaron en una guerra de números y con el control del partido en Guadalajara y en el estatal, el grupo de Jorge Salinas, por ejemplo, se benefició para ganarle la candidatura a Guadalajara a Fernando Garza.
La diferencia coincidentemente fue de los mil votos de miembros afiliados masivamente.
Los panistas agraviados se cobraron el 5 de julio y se cruzaron de brazos. Miles dejaron de votar y de participar en la campaña.
Los resultados fueron evidentes, Jorge Salinas perdió con casi 100 mil votos de diferencia y hoy es el coordinador de los siete regidores del PAN en Guadalajara.
Esa es la lectura de fondo que hoy se da en el PAN Jalisco. Además de los excesos y arbitrariedades en las elecciones internas, los gobiernos blanquiazules cayeron en los excesos al tener en la nómina a los compromisos grupales, en círculos de poder chocantes entre sí y sin unidades de mando real por parte de las cabezas.
Además los alcaldes del PAN metropolitanos, por citar los casos, de Zapopan, Guadalajara, Tonalá (tres diferentes en tres años) y Tlajomulco se hundieron en la soberbia y los excesos casi hasta la rapiña, en una danza de cientos de millones de pesos.
Los resultados del 5 de julio así indican también el rechazo y hartazgo ciudadano ante los gobiernos gruperistas, que si bien emanaron de una corriente mayoritaria se conformaron con repartos de posiciones en la administración pública con funcionarios obedientes a un grupo y no a un partido o a la institución pública.
Casi un año justo después el PAN Jalisco abre el camino para una reforma interna, en donde las corrientes y no los grupos decidirán en acuerdos y no en elecciones de mayoriteo hegemónico.
Cortés Berúmen presidió el fin de semana pasado en Puerto Vallarta la XV Reunión de Estructuras Municipales, en lo que llamó un relanzamiento del PAN con rumbo a las elecciones del 2012. Asistieron el gobernador Emilio González Márquez y el senador Santiago Creel.
En una parte de su discurso Hernán Cortés muestra el fondo de su relanzamiento, que no es otra cosa que acabar con el gruperismo:
“Dejemos todo lo que tengamos, dejemos cada uno de los intereses personales, dejemos los intereses de grupo, dejemos los intereses mezquinos, vamos todos juntos a trabajar por Jalisco, en busca de la esperanza entorno a nuestro partido Acción Nacional”.
En otra parte de su discurso el mismo presidente del PAN Jalisco mostró el discurso público de un partido en oposición contra el PRI, con las frases de cajón y los argumentos del día:
“Acción Nacional está vivo, Acción Nacional sigue siendo opción y la gente en Jalisco sabe que los gobiernos panistas dan resultados, no los gobiernos actuales de la zona metropolitana que una y otra vez engañan a la gente, como es el caso de los altos índices de inseguridad que se han incrementado notablemente en estos seis meses de administraciones priístas y que en campaña prometieron resolver y no lo han hecho”.
Estos son los dos nuevos discursos que le marcarán el camino a Acción Nacional en Jalisco.